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CDMX a contrarreloj: Con el tiempo encima y el transporte masivo colapsado ante el Mundial

  • Foto del escritor: Iván Cruz
    Iván Cruz
  • 1 jun
  • 5 min de lectura
Andenes abarrotados de pasajeros en una estación de la Línea 2 del Metro de la Ciudad de México.
La red de transporte masivo de la capital opera al límite de su capacidad de cara a la logística del Mundial 2026. Foto: X / @octavojinete.

A 10 días del partido inaugural de la Copa del Mundo 2026, el Gobierno Federal y las autoridades de la Ciudad de México se encuentran en una carrera contrarreloj. Los reflectores del Estadio Azteca contrastan con una realidad que urge resolver: fallas en el transporte público masivo que exhiben una mala planeación de las obras y mantenimiento en distintas redes de movilidad.


Con el tiempo encima, la gestión de la presidenta Claudia Sheinbaum y el gobierno capitalino de Clara Brugada operan a marchas forzadas con una consigna clara: aplicar "bomberazos" institucionales para contener los daños y aplazar las crisis hasta que termine la justa mundialista.


Estos son focos rojos en movilidad que mantienen bajo máxima presión a las autoridades federales y capitalinas:


El colapso del Tren Ligero: Falla crítica exhibe riesgos en la ruta directa al Azteca


Este lunes 1 de junio, el transporte masivo de la zona sur de la Ciudad de México, precisamente el más importante para llegar al Estadio Azteca durante el Mundial, colapsó por completo.


El Tren Ligero reportó una falla en un cable que obligó a suspender el servicio, afectando a miles de personas. Los usuarios tuvieron que enfrentar este caos mientras lidian también con el cierre de las estaciones Las Torres y Tasqueña, las cuales reabrirán hasta el miércoles 3 de junio.


Para quienes realizan transbordo entre el Tren Ligero y la Línea 2 del Metro, las malas noticias no pararon ahí. Las estaciones San Antonio Abad, Chabacano, Viaducto, Nativitas y Portales cerraron desde las 8:00 p. m. del viernes 29 de mayo por trabajos de remodelación, mientras que Zócalo no dará servicio hasta nuevo aviso.


Quienes se dirigieron a esas zonas tuvieron que recurrir a camiones de la RTP, buscar rutas alternas o, de plano, desembolsar más dinero para usar aplicaciones como Uber o Didi para poder llegar a sus trabajos.


Usuarios del Tren Ligero caminan por las vías tras fallas en el servicio.
Una falla obligó a pasajeros del Tren Ligero "El Ajolote" a caminar sobre las vías. Foto: Redes Sociales.

Metro CDMX colapsado ante cierre de estaciones y trabajos de remodelación a última hora


Además de la Línea 2, otras rutas del STC Metro que operan al límite y presentan retrasos crónicos son las líneas 1, 3, 7, 8, 9 y B. Para efectos del Mundial, estas funcionarán como arterias alimentadoras hacia el Azteca y las zonas de interés turístico.


Estas vías deberán soportar la carga de miles de visitantes internacionales sin colapsar el día a día de la población local, que durante junio y julio no podrá detener sus actividades cotidianas como ir a trabajar o estudiar.


Usuarios del Metro esperan la llegada del tren en la Línea 2 del Metro CDMX.
Gran parte de la red del Metro CDMX presenta fallas recurrentes a diario. Foto: Redes Sociales

A la carga habitual de pasajeros se suma que en varias estaciones del Metro se realizan remodelaciones de última hora con el flujo abierto a los usuarios. En redes sociales se ha exhibido cómo los trabajadores no cuentan con las medidas de seguridad adecuadas, ni para ellos mismos ni para proteger a los pasajeros.


Hay personas cortando loseta, pintando paredes, soldando herrería y colocando luces al mismo tiempo que miles de usuarios pasan por los pasillos y los trenes circulan por los andenes.


Por si fuera poco, los usuarios también denuncian en redes trabajos de calidad cuestionable, aun cuando son recién hechos. Más allá de los memes y burlas por las decisiones estéticas, como los polémicos candelabros en la estación Hidalgo o los vitrales de ajolote en Auditorio, los pasajeros coinciden en que estas obras son solo un parche cosmético y no una solución operativa que permita mejorar el servicio de fondo.



El "efecto dominó" de la RTP: Parches de emergencia con un costo secundario enorme


Para solventar estas fallas constantes, el Gobierno de la Ciudad de México recurre frecuentemente a los camiones de la RTP para dar servicio de apoyo a los pasajeros afectados.


Sin embargo, esta estrategia de emergencia tiene un impacto negativo inmediato en la periferia de la capital.


Al reasignar unidades para cubrir los colapsos del Metro, las rutas habituales de la RTP en el resto de la ciudad ven reducida su frecuencia, castigando el tiempo de traslado de los usuarios locales solo para maquillar las crisis operativas de la red masiva.


El descontento de los usuarios es evidente. En redes sociales son constantes las quejas de personas que reportan esperar hasta una hora para que pase un camión en las rutas ordinarias.


Ante estos reclamos, la respuesta institucional que da la RTP en sus cuentas oficiales es siempre la misma: argumentan que la frecuencia del servicio "se ajusta a varias circunstancias y a la disponibilidad de unidades", confirmando de manera indirecta el desabasto que sufren las colonias populares cada vez que el sistema masivo colapsa.


Usuarios de la Línea 2 del Metro de la Ciudad de México esperan abordar un camión RTP.
Camiones RTP prestan servicio de apoyo a la Línea 2 del Metro CDMX, lo que afecta directamente a los usuarios de camiones de otras rutas por la falta de camiones. Foto: X / @Pauulina_21

Fallas de diseño y el limbo institucional en el Tren Suburbano


A nivel federal, la reciente apertura del tramo del Tren Suburbano Buenavista-AIFA también enciende las alarmas tras registrar fallas críticas en el servicio. Al menos en dos ocasiones en el último mes se ha tenido que desalojar a los usuarios por problemas en el suministro eléctrico, a lo que se suman los largos tiempos de espera reportados para abordar un tren en esta nueva ruta.


El problema de fondo es de diseño logístico: al compartir una parte del trayecto con las vías de la ruta tradicional Buenavista-Cuautitlán, cualquier falla en los trenes hacia el aeropuerto en esa parte compartida desata un colapso en cadena que deja varados a miles de pasajeros.


Esto se observó de manera contundente el pasado 15 de mayo, cuando los usuarios quedaron atrapados durante casi dos horas dentro de un convoy; ante la falta de alternativas y el calor extremo, optaron por romper los cristales para salir a las vías por su cuenta.



Los retrasos persisten y la comunicación es deficiente. Las redes sociales del Tren Suburbano no ofrecen mayor información a los usuarios cuando hay alguna falla, limitándose a emitir un reporte genérico y una disculpa por el retraso. Los oficiales en las estaciones tampoco brindan una orientación clara.


Además, al tratarse de un transporte federal que cruza entre la Ciudad de México y el Estado de México, no existe una forma articulada de implementar servicios de emergencia local como la RTP, por lo que los pasajeros deben arreglárselas por sí mismos para llegar a sus destinos.



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