top of page

¿Por qué la FIFA ya perdió la batalla contra la piratería en México?

  • Foto del escritor: Iván Cruz
    Iván Cruz
  • 2 jun
  • 4 min de lectura
Bandera negra con el logo de la Copa Mundial de la FIFA 2026
Los costos del Mundial 2026 son restrictivos para la mayoría de aficionados mexicanos. Foto: Generada con Google Gemini

La playera oficial de la Selección Mexicana cuesta unos 2 mil pesos en tiendas departamentales, mientras que una réplica casi idéntica se puede encontrar desde los 300 pesos en tianguis y locales de mercancía china en la Ciudad de México. Esto no es un tema menor.


La Copa Mundial de la FIFA 2026 será la más cara de la historia para los habitantes de un país anfitrión, y esa misma barrera económica apunta a convertirla en una de las más pirateadas.


De playeras chinas a PDFs de Panini


Más allá de la ropa de las selecciones, la piratería a plena vista alcanzó hasta al tradicional álbum de la marca italiana Panini. En redes sociales ya se comparten archivos PDF con todas las estampas listas para imprimir en casa, mientras que en los tianguis y afuera de las escuelas se venden plantillas de equipos completos por menos de 50 pesos.


Cálculos de los propios aficionados señalan que llenar el álbum de manera "legal" cuesta, en promedio, unos 8 mil pesos; un gasto que varía según la estrategia, donde el intercambio tradicional de "repetidas" sigue siendo el único aliado del bolsillo.


A este panorama se suma el laberinto para ver los partidos por la vía legal. Con apenas unos cuantos juegos programados para la televisión abierta, el campeonato completo quedó amarrado en exclusiva para la plataforma ViX, un monopolio digital que abre la puerta al consumo masivo de transmisiones alternativas e ilegales en internet.


Plantilla pirata que se vende en Ciudad de México del álbum Panini.
Platillas del álbum Panini se venden por redes sociales, tianguis y hasta afuera de las escuelas. Foto: Facebook Marketplace

La presión de la FIFA y el laberinto burocrático


Y la FIFA es consciente de todo esto. A través de sus representantes en México han exigido a las autoridades federales actuar para proteger su marca. En un comunicado por parte del Comité Organizador dirigido a César Iván Escalante, titular de PROFECO, se externó lo siguiente:


"Expongo un problema muy serio por el daño económico que genera y la vulneración que produce sobre el bienestar de muchas personas afectadas; me refiero al problema de la piratería de marcas, diseños, imágenes, música, incluso de señales de televisión o de derechos de transmisión".

Además de PROFECO, la responsabilidad de cuidar las marcas protegidas por FIFA recae directamente en el Instituto Mexicano de la Propiedad Industrial (IMPI) y su titular Vidal Llerenas, recién nombrado este lunes 1 de junio, apenas 10 días antes del partido inaugural.


Con Santiago Nieto, quien estuvo al frente del IMPI entre 2024 y abril de 2026, se hicieron varios decomisos de mercancía pirata en la zona centro de la Ciudad de México, particularmente en el barrio de Tepito, donde la mayoría de playeras clonadas se distribuyen a diferentes puntos del país.



También se han implementado campañas para advertir a empresas, tiendas, restaurantes y marcas de que usar cualquier campaña, promoción, imagen o hasta publicación en redes sociales que utilice elementos distintivos de la Copa Mundial sin autorización de la FIFA será motivo de severas sanciones.


La Cámara Nacional de Comercio, Servicios y Turismo (Canaco) estimó que la mercancía pirata representa hasta 400 millones de pesos de pérdidas, tan sólo en establecimientos aledaños en el Centro Histórico de la CDMX.


Batalla perdida contra la piratería


Ya no queda mucho tiempo para actuar de manera contundente. Aficionados mexicanos en redes sociales externan su molestia ante los precios elevados y prácticas excluyentes para asistir a los encuentros, para ver los partidos de manera legal, para comprar una playera oficial de su selección y hasta para disfrutar de una tradición como lo era llenar el álbum de estampas.


A diferencia de los productos oficiales, la piratería es mucho más accesible para la mayoría de habitantes de la Ciudad de México, en donde el salario promedio es de unos 11 mil pesos mensuales. Muchos aficionados o familias completas no pueden, justo ahora, permitirse desembolsar tanto dinero en una playera oficial o en una suscripción para ver el torneo de manera legal.


Además, el negocio de la piratería en México es sumamente robusto. Tan sólo basta con mirar el centro de la CDMX, en donde abundan las bodegas de mercancía china a plena vista de las autoridades. Incluso a los costados de Palacio Nacional, sede del Poder Ejecutivo del país, se vende mercancía ilegal todos los días del año.


Operativo para decomisar producto piratas en Tepito. Foto: IMPI
Operativo para decomisar producto piratas en Tepito. Foto: IMPI

Un Mundial para la élite, un dolor de cabeza para los capitalinos


La Copa Mundial de la FIFA 2026 en la Ciudad de México está planeada para una élite. Es la conclusión a la que llegan especialistas y habitantes de la capital. Estos últimos son quienes a diario, y por varios meses, han sido afectados por remodelaciones estéticas en las calles y fallas en el transporte público que usan para trabajar.


Incluso, en zonas aledañas al Estadio Azteca Ciudad de México, en las alcaldías de Tlalpan y Coyoacán, los habitantes están obligados a inscribirse a un censo vecinal para que puedan entrar o salir de su propia colonia con sus autos.



Y, en el peor de los casos, el Gobierno de la Ciudad de México ya dio a conocer que habrá rutas totalmente peatonales con trayectos de entre 10 y 30 minutos en las colonias circundantes los días de partido. Es decir, miles de capitalinos tendrán que caminar distancias largas sí o sí para salir o llegar a sus hogares.


bottom of page