Enrique Inzunza no buscará la gubernatura de Sinaloa
- Iván Cruz
- hace 1 día
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Enrique Inzunza publicó un mensaje en sus redes sociales para informar que permanecerá en su cargo de senador hasta 2030. Con esto, descarta buscar la candidatura de Morena a la gubernatura de Sinaloa, como se especuló antes de ser señalado por la justicia de Estados Unidos por presuntos nexos con el crimen organizado.
Medios locales y encuestadoras colocaban a Enrique Inzunza como uno de los principales contendientes por la gubernatura de Sinaloa. Sin embargo, el pasado 29 de abril una corte federal de Nueva York lo acusó, junto a otros funcionarios públicos de México como el gobernador Rubén Rocha Moya, por presuntos vínculos con el Cártel de Sinaloa y brindar protección a "Los Chapitos".
Estados Unidos ya solicitó a México la detención y extradición de Rocha Moya, Enrique Inzunza y otros ocho funcionarios. Sin embargo, la presidenta Claudia Sheinbaum defendió la postura de no entregarlos, bajo el argumento de que en su gobierno consideran que faltan pruebas que sustenten los señalamientos.
Desde entonces, Enrique Inzunza permanece aislado por cuenta propia. Lleva más de 50 días ausente de sus labores legislativas y sus compañeros de bancada han preferido marcar distancia: evitan involucrarse y no aclaran si el senador sigue cumpliendo con sus funciones.
Sus únicas comunicaciones han sido mediante textos publicados en redes sociales, sin compartir fotos ni videos que revelen su ubicación. Hasta el momento, su paradero es un misterio.
En su más reciente mensaje, el morenista se limitó a justificar su permanencia en el Senado hasta 2030 mediante el siguiente escrito, el cual se comparte de manera textual:
Uno es lo que ha sido toda la vida. Desde mi infancia en los altos de Sinaloa, aprendí de mis mayores el sentido del deber, de la rectitud y del trabajo honrado. Con mi padre, anduve cerros y veredas, bajando cargas de vara blanca y palos colorados, a lomos de burro, como forma de ganar el sustento familiar.
Fui boyero; muchas mañanas tuve caminando a tropezones entre los surcos, mientras la yunta de bueyes jalaba el arado hundido entre la tierra, piedras y troncos de árboles. En esas mismas faenas de labranza, fui sembrador de a pie y labriego a jornal de todo el que ocupaba unas manos pequeñas para echar las semillas de maíz, frijol, cacahuate y calabaza.
Adolescente, trabajé como vaquero con quien me ocupara. Mis padres no tenían ganado. Llegado a Culiacán para estudiar la Universidad, trabajé en lo que se podía para ganarme la vida y pagar los gastos de estudio: fui estibador en la bodega de una papelería y, posteriormente, ayudante de taquería.
Mientras cursaba el tercer año de la carrera, pude ingresar a laborar como personal de biblioteca en mi alma mater, la Universidad Autónoma de Sinaloa, y obtenido mi título de licenciado en derecho, en el año de 1996 ingresé a laborar al Poder Judicial del Estado, donde hice carrera por más de 25 años, y del que llegué a ser su magistrado presidente por más de 10.
Fui electo Senador de la República por el voto de cerca de 700 mil sinaloenses, quienes me confirieron la responsabilidad de representarlos en la máxima tribuna parlamentaria de la nación para el periodo 2024-2030.
Defiendo la veracidad de mi vida al servicio de las instituciones de mi estado y mi país, y al proyecto de transformación que inició en 2018; mi causa ha sido, es y será proseguir la andadura de consolidación del estado constitucional de bienestar en México, desde el ejercicio de mi labor legislativa como Senador de la República, que ejerzo con ciencia y a conciencia.
Esa es la responsabilidad que me otorgaron las y los sinaloenses, y la honraré, como hasta hoy, con puntualidad, compromiso y decoro, hasta su término en 2030. Siempre recto, nunca enderezado.
