Registrar tu línea telefónica en México: ¿a dónde van tus datos y de verdad ayudará a combatir el crimen?
- Iván Cruz
- hace 24 horas
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Aunque justo ahora no se piden datos biométricos para registrar una línea celular, pues solamente se necesita la CURP, la realidad es otra. México ya implementa la CURP Biométrica para todos los ciudadanos. Esto significa que, tarde o temprano y por el cruce de datos, cada número telefónico del país quedará irremediablemente ligado a huellas dactilares o reconocimiento facial de los usuarios.
Y la desconfianza que hay en México acerca del registro de líneas telefónicas, a menos de un mes de la fecha límite establecida por la autoridad federal, es comprensible. En múltiples ocasiones las bases de datos de dependencias como la SEP, el SAT o el IMSS han sido vulneradas y el gobierno minimiza esos ataques calificándolos como "ingresos no autorizados", evitando la palabra hackeo.
¿Por qué el registro telefónico no funciona contra la delincuencia?
La evidencia internacional tampoco es favorable. Países que intentaron asociar una línea telefónica a la identidad del usuario no obtuvieron un resultado diferente en cuanto a la reducción de delitos relacionados con estafas, secuestros o extorsiones. Por eso, en la Unión Europea, Estados Unidos o Canadá se optó por no implementarlo.
Los principales problemas que se detectaron con el registro de líneas es que proliferaron un mercado negro de chips dados de alta con datos falsos, así como el robo y suplantación de datos telefónicos, conocido como spoofing, para cometer delitos.
Eso sin contar las violaciones a los derechos humanos y vulneración a la privacidad de las personas cometida por gobiernos en países que cuentan con registro de líneas obligatorio, como se tiene documentado en Kazajistan o Pakistan.
En México ya se intentó antes y tampoco funcionó. En 2009, el gobierno creó el Registro Nacional de Usuarios de Telefonía Móvil (REAUT), que vinculaba el chip (tarjeta SIM) a los datos del ciudadano. Sin embargo, el sistema era tan vulnerable que permitía introducir información falsa; además, la base de datos terminó a la venta en el mercado negro y, apenas tres años después, el programa desapareció por completo.

Chips prepago: el verdadero motor del mercado negro
Asociar una tarjeta SIM con la identidad de un usuario funciona cuando se contrata un plan de pospago (de renta). En este caso, vincular el número celular, la cuenta bancaria y la información del titular sí permite un control eficiente en caso de que las autoridades requieran rastrearlo, además de que los filtros de seguridad de las empresas son más robustos.
Pero cuando se trata de chips de prepago, conocidos popularmente como "desechables", que requieren recargas de saldo y representan más del 80% del mercado en México, la cosa cambia.
Cualquier persona puede comprarlos en una tienda de conveniencia, afuera del Metro o hasta por mayoreo en Facebook. Al ser un trámite tan sencillo que solo pide la CURP, es fácil utilizar la información de un tercero para activarlos, lo que fomenta un mercado negro de chips registrados a nombre de personas aleatorias con bases de datos robadas.
De hecho, en redes sociales, hay publicaciones de usuarios que afirman que su CURP ya fue vinculada a una o más líneas telefónicas sin su consentimiento.
De acuerdo con la información oficial publicada hasta el momento, no se tiene contemplado una prórroga para que las personas registren sus líneas telefónicas. La fecha límite es el 30 de junio.
Los datos más recientes indican que ya se registraron unas 50 millones de líneas de las 144 millones que hay activas en todo el país.
